Una vez que una organización ha desarrollado un Sistema de Gestión de Buenas Prácticas Medioambientales siguiendo las referencias indicadas en la norma SMA-2002, ésta requiere que este esfuerzo sea reconocido por el mercado mediante una CERTIFICACIÓN de su Sistema de Gestión que aporte una prueba del compromiso de la empresa con el medio ambiente, tanto interno (control y disminución de consumos y residuos) como externo, mediante la imagen de una organización comprometida con el medioambiente, con las expectativas de un entorno limpio y con su propio producto o servicio.
La CERTIFICACIÓN va dirigida a todas aquellas organizaciones que antes de decidirse a dar el salto a los requisitos de otras normas internacionales quieran desarrollar un Sistema de Gestión de Buenas Prácticas Medioambientales para encontrar nuevas vías de control de sus consumos, gestión de los residuos y establecer un primer contacto con la legislación sobre aspectos medioambientales, comprometiéndose con su cumplimiento así como con la sostenibilidad medioambiental.
Para el establecimiento:
Las mejoras que aporta un Sistema de Gestión de Buenas Prácticas Medioambientales son, entre otras:
Destacar la adecuación de esta norma a pequeñas empresas cuyos recursos humanos, técnicos y económicos no favorecen la implantación de normas de mayor rango como ISO14001. Si bien, el SMA 2002 es una herramienta ágil, útil y que posiciona a las empresas para encarar proyectos más ambiciosos.