A la vista de la aparición de las últimas alarmas alimentarias, se ha producido un aumento considerable de la preocupación de los consumidores hacia la seguridad de los alimentos que consumen.
Los consumidores exigen una seguridad sanitaria total en los alimentos que consumen. Esta exigencia se convierte en un requisito imprescindible para la industria alimentaria. Por ello, desde diferentes estamentos, se han creado una serie de normas que, correctamente implantadas y certificadas, transmitan esa garantía al consumidor.
Todas aquellas empresas que elaboren alimentos, bien como un producto final o bien como un producto intermedio, dirigidos a la alimentación humana y/o animal.
De hecho, las grandes superficies comerciales, así como países destino de exportaciones de alimentos, están exigiendo diferentes tipos de certificados a las empresas (BRC, IFS, ISO 22000, EUREP....).
Para la empresa:
Para los clientes: