Estamos acostumbrados a asociar “calidad” con el mundo empresarial, pero no con el ámbito de pequeñas empresas de servicios.
Sin embargo, como consumidores, estamos cada vez más concienciados en el derecho a cubrir nuestras necesidades y expectativas. En nuestra relación diaria con los establecimientos estas necesidades se traducen en:
:· Producto o servicio acorde a aquello que se ha ofrecido o publicitado.
:· Una atención esmerada, atenta y altamente profesional.
Por ello, la norma SAC2001 supone una oportunidad para los pequeñas empresas de servicios de diferenciarse competitivamente y aportar un valor añadido a sus clientes habituales y potenciales.
Pueden optar todos los establecimientos que se dirigen directamente al consumidor o usuario final, independientemente del servicio o producto que ofrezcan. Es una certificación apropiada para toda empresa que tiene en el servicio de atención al cliente uno de sus elementos diferenciales.
Para el establecimiento:
:· Diferenciación comercial frente a la competencia
:· Disponer de una herramienta para gestionar la atención al cliente
:· Importantes mejoras en la gestión interna del establecimiento
:· Mejora en la cualificación e implicación del personal
:· Poder demostrar un compromiso con la calidad y la atención al cliente
Para los clientes:
:· La garantía de una atención esmerada, profesional y adaptada a sus necesidades.